Brooke Shields huyó a casa de su papá para comer bien mientras su mamá la llamaba "gorda" tras convertirla en modelo
Brooke Shields vivía con su mamá, Teri Shields, que la llamaba "gorda". Recordó que suplicaba a Teri que la dejara comer un bocadillo dulce. Vivía una vida diferente en casa de su papá, donde comía como es debido y no se preocupaba por su carrera.
