Millonaria se despierta en lujosa habitación de hotel con el llanto de una niña pequeña en el armario - Historia del día
Amanda era una acaudalada ejecutiva de una gran empresa. Tenía 64 años y no tenía marido ni hijos. Había dedicado la mayor parte de su vida a su carrera, creyendo que podría ser más útil al mundo si tuviera mayor influencia.
